Manifiesto Feminazi

"Me preguntan que por qué soy tan sensible con el tema, que por qué reacciono así ante un simple chistecito, que parezco paranoica viendo machismo en todas partes, que exagero, que parezco ya loca, histérica, feminazi."
La razón está en que fui una de tantas que sobrevivió a lo que llaman violencia de género. ¿Que qué es eso? ¿otro loco invento de las feministas que ya no saben con qué cuento salir?
Pues la violencia de género es cuando te violentan por el mero hecho de ser mujer. Tuve que comprobar en carne propia cómo de un chiste a una creencia hay un paso, de una creencia a una obligación hay un paso, de una obligación a un insulto hay un paso, de un insulto a un golpe hay un paso y de un golpe a la muerte hay otro paso. Porque de eso se trata la violencia de género, de normalizar que a una mujer se le maltrate por el simple hecho de ser mujer, con chistes, palabras, conceptos, creencias, obligaciones y acciones. Tuve que vivir en carne propia cómo la violencia se escabulle entre los días sin que la notes, mientras se va haciendo cada vez más fuerte y se te va enredando entre las piernas, para luego dejarte inmóvil, inútil.
Poco a poco la violencia hace que un chiste sea normal, y luego que una creencia lo sea también, luego un insulto, luego un golpe, una violación, un asesinato.
Poco a poco la violencia se encarga de cosificar a la mujer, y si es cosa no ha de sentir, si es cosa ha de ser de alguien.

Oye feminazi, ¿por qué no soportas un chistecito?. Porque ninguna mujer debe experimentar en carne propia lo que yo viví para entender que la violencia empieza por lo más pequeño, que de alguna manera ha tocado a nuestras madres, nuestras abuelas, nuestras hermanas, y mientras esté viva no permitiré que toque a nuestras hijas.
Vivimos con un velo frente a los ojos que nos permite sobrevivir de alguna manera, pues sin ese velo la vida estaría llena de miedo, inseguridades y sufrimiento.
Ser feminista es duro porque es aceptar toda la violencia que nos amedrenta día tras día. Mi invitación es a que nos quitemos ese velo, porque sin él abrimos más los ojos, somos más conscientes de cada cosa y podemos decir "Basta".
Yo no permitiré que la violencia de género dañe a alguien más, porque nuestras hijas merecen vivir sin miedo, sin violencia, merecen no necesitar de nadie sino de ellas mismas, merecen ser libres, de escoger, de ser dueñas de su cuerpo, de construirse a sí mismas como lo dicte su corazón. Feminista, feminazi, loca, histérica, bruja, puta, desocupada, exagerada; si. A todas si.
Porque mientras nos sigan matando lo seré todas. Porque mientras nos sigan cosificando lo seré todas. Porque mientras nos sigan creyendo menos lo seré todas.
Porque mientras nos sigan amedrentando lo seré todas. Porque mientras sigan escogiendo sobre nuestros cuerpos lo seré todas.
Porque mientras nos sigan violando lo seré todas. Porque mientras ser mujer siga siendo un factor de riesgo lo seré todas.
No dejaré que nos violenten más."

Autora desde Colombia:
Lucille Dupin