Sororidad, esa gran desconocida.

Me preocupa que tengáis tantos vacíos conceptuales en cuanto a este término...en serio.
Despojadlo de su ideario romántico, piensen un poco más allá...todas somos alienadas, unas en recuperación...otras sin necesidad de cambio.
Si estás militando feminismo, no es un concepto que tenga que ser ajeno a ti…
Construyamos espacios de cuidado y autocuidado siempre teniendo en cuenta nuestras múltiples opresiones,y cómo no debemos reproducirlas sobre otras mujeres...aunque creamos que esas mujeres personifican al diablo(cosa que ya me parece infantil). No se puede insultar a otra mujer usando adjetivos que se usan a diario contra nosotras mismas. Locas, putas, negras, taradas, enfermas, feas, gordas, infollables, amargadas, incapaces...
Repito, si no os enfrentáís a vuestras propias carencias en vuestra formación yo no tengo obligación de educaros…
Si os señalo, no es desde un lugar de superioridad...es porque tengo la esperanza de que en alguna resuene el esfuerzo por haceros entender que SORORIDAD no es ni siquiera estar de lado de la otra…
Si esa otra es además una persona dañina,con maldad, que ejerce violencia, eso no me habilita a violentarla y llamarme feminista...es incompatible. Dejemos que nuestros argumentos vuelen por encima de los descalificativos personales, de las apreciaciones sobre la salud mental de ninguna...demostremos que tejemos redes, aunque tengamos enfrente a alguien que ejecuta políticas que matan a otras personas.
Entiendo la rabia...pero no entiendo que se te olvide que eres feminista.
Usad las armas que nos permiten llevar la discusión y la lucha a un terreno de justicia social,política,económica y de género...pero sin apelar a repetir una y otra vez eso mismo que nos ahoga y nos oprime...si estás del lado que insulta,eres parte del problema y no eres mejor que tu adversaria política. Eso se llama actuar en espejo y caer en el falso mito de que como esa mujer es muy mala para la sociedad, yo puedo por ello tomarme la licencia de violentarla cual machirulo...
Cuidemos a esa otra, aunque esa otra ni siquiera lo note. No por ella, por nosotras mismas también. La violencia habla más de quien la ejerce...la SORORIDAD no es algo que podamos elegir.
Si eres feminista has de hacer un ejercicio de deconstrucción para poder serlo… ¿Cada una tiene sus tiempos? ¡Vale!..pero no tardes...nos están apretando y matando sin cesar...y no es la loca que tu dedo señala...es quien la utiliza como caballito de batalla.
En Argentina están todas muy enojadas con las mujeres miembros de gabinete del gobierno actual .Son peones, son las que van a caer primero porque se nos ha enseñado a competir y hacer trizas a nuestras enemigas,las demás mujeres.
Y si una señala es con el ánimo de transmitir lo que por lógica iréis aprendiendo...y sería una pena que no lo aprendieran...porque el feminismo está cojo si no enfatiza lo que la sororidad permite: Cohesión, avance social, arribar a acuerdos. Es vital desmantelar la violencia entre mujeres,por mucha distancia que nos separe.
Así que os traigo otra vez...insistiré cada día si hace falta...tu rabia, tu odio, tu inquina compañera no tiene porqué traducirse en REPETICIÓN DE VIOLENCIA PATRIARCAL ENTRE MUJERES, sea quien sea la persona...sólo por el hecho de serlo pertenece al grupo oprimido. Hablála no como a tu enemiga, sino como a una potencial aliada.
Señala, ,argumenta, debate,rebate...todo eso es válido....VIOLENTAR no es válido...el intento vale la pena…

¿Porqué será que estamos tan enojadas con esas mujeres? quizás sea porque aún no hemos quitado de nuestra cabeza el chip aquel de los mandamientos de la buena mujer...y como no es buena como lo indica la norma social la rabia va contra ellas.
Así ha sido desde siempre..el odio entre nosotras...para qué destruirlas sus compañeros de partido,si las sueltan como carne podrida para las garras de quienes aún no se dan cuenta que también son usadas para mordisquear la presa,regodearse en su sangre y hacer el trabajo sucio de quitarlas de enmedio sin que ellos muevan un dedo. Si lo piensas, es asquerosamente brillante. Alientan la lucha de mujeres contra mujeres y todas vosotras aceptáis y asumís vuestro papel, engañadas e ignorantes del ardid.
¿Creéis hacer justicia? No compañeras, estamos en el equívoco.
La SORORIDAD es un CONCEPTO POLÍTICO, es una HERRAMIENTA de transformación y aprendizaje. Es un elemento nodular en el crecimiento del feminismo; es la capacidad de tejer redes con otras mujeres, más allá de las diferencias; es proyectar OBJETIVOS y llevarlos adelante, es cuestionarnos duramente, pero manteniendo el horizonte.
Encontrando medios por los cuales el patriarcado no pueda volver a dividirnos y hacer sangre.
La sororidad es así, la HERRAMIENTA por excelencia para conseguir la IGUALDAD. Por tanto además de su dimensión política y ética, es un concepto a través del cual construimos espacios para desarrollar ESTRATEGIAS y conseguir los objetivos que se propone el feminismo.
Sin ese PACTO SOCIAL de redes tejidas entre mujeres como colectivo que persigue el reconocimiento y la reivindicación de nuestros derechos.
Derechos que han sido vulnerados sistemáticamente por el patriarcado.

La sororidad es ALIANZA, y ARMA DE LUCHA.
Es el valor que tenemos como movimiento, no como seres individuales para incidir en verdaderos cambios a nivel social. Ahí reside,además,su carácter práctico. La sororidad hace posible avanzar en el terreno global para que además, esos cambios, sean duraderos.
Por favor, descartemos de nuestro imaginario la sororidad en su concepción romántica. Esa concepción que describe el amor en su condición patriarcal como "un sentimiento donde un grupo de mujeres profesándose su amor, bailan alrededor de una hoguera", sin reconocerse en sus diferencias y en su dimensión de sujetas políticas.
Concebir así la sororidad, es vaciarla de contenido quedándose en un nivel superficial, irreal donde el patriarcado nos encuentra una y otra vez,debilitadas y fáciles de enfrentarnos entre nosotras,pero no en niveles empáticos ni asertivos.
Si el feminismo es la doctrina,la sororidad es la red por la cual procuramos nuestra visibilización y podremos plasmar en medidas reales, todo un cuerpo conceptual. Un cuerpo siempre dinámico, gracias al cual acabaremos con la opresión, la dominación y la explotación patriarcal.
Repito, la sororidad es una herramienta política que dota a las mujeres de la capacidad de disentir y debatir sin violentar a otra mujer, un elemento que genera la posibilidad de NO REPRODUCIR VIOLENCIA PATRIARCAL SOBRE OTRA MUJER, sea ésta compañera o no.
Como elemento de cohesión debería sernos útil para no reproducir sobre otras mujeres, aunque éstas pertenezcan a nuestro movimiento o no, violencias patriarcales que ya tenemos identificadas y que deberíamos erradicar de nuestro discurso.
No puede haber una feminista, ni una sola, que diga que no puede ser sorora.
Tal afirmación sólo corrobora que no ha entendido nada de feminismo.
Y por último, el feminismo por sí mismo tiene la capacidad organizativa de constituirse en un referente con representación en los estamentos donde se toman decisiones.
No queremos feministas en partidos políticos, ni queremos la llama ardiente de un movimiento que se enquiste en lo social pero que no sepa traducir en la práctica, una agenda dedicada a los derechos de las mujeres e identidades femeninas.
En Argentina por ejemplo no existe un Partido Feminista por sí mismo como tal.
Sería hora que las compañeras argentinas se planteen seriamente crearlo.
Las mujeres podemos y debemos detentar el poder,rompiendo con el mito de la pureza femenina que se corrompe cuando pone en práctica el poder.
Ésta es una visión paternalista e inhabilitante, que nos sigue vetando el acceso a verdaderos puestos de toma de decisiones.
Ocupemos los espacios vetados histórica, sistémica y sistemáticamente.

Stella Lucena González
Lcda en Psicología